Durante estos últimos meses han sido un escenario bastante complejo para nuestro país, para nuestra gente sobre todo para los sectores populares. Para los trabajadores y trabajadoras, el estallido social fue una forma de decir, bueno, queremos cambiar este sistema, queremos cambiar en como está hecha la política en este país, en como una élite política se ha enriquecido y ha defendido a los dueños del poder y la riqueza durante todos estos años. Ahora queremos garantías, queremos cambiar las cosas. El estallido social tiene una característica que nosotros creemos es muy importante y valorable, es que fueron los sectores populares, el movimiento popular, quien alzó la voz, quien radicalizó la protesta y quien vino a poner en evidencia de que se mantenía una crisis de la institucionalidad, una crisis de credibilidad, y esa crisis es la que se sigue profundizando.

En este momento en nuestro país existen diferentes crisis, no es solo la crisis sanitaria la que se está profundizando sino que también la crisis económica la cual nosotros veníamos avizorando y que a través del CoronaVirus, nos plantea un escenario muy complejo y muy difícil, un escenario donde lamentablemente no existen garantías. Esta idea que se venía desarrollando con la movilización social, con el estallido social, de cambiar las cosas en este país, una agenda corta que pusiera en el centro a las habitantes, los habitantes, los trabajadores, las trabajadoras de nuestro país, que han sido vapuleados, que no tienen garantías, con una constitución que es herencia de la dictadura, entonces en ese contexto es que esto se sigue profundizando aún más. Lamentablemente, el mundo político tampoco ha dado respuesta, sabemos que teníamos un desafío importante para este 2020, que era el plebiscito, la oportunidad de cambiar la constitución, a pesar de las críticas que se hicieron por el Acuerdo por la Paz y la Nueva Constitución, era un escenario que gracias a las movilizaciones se logró impulsar. En la agenda de la derecha por ninguna parte o de ninguna forma estaba negociar el cambio constitucional, y eso fue una ganada que se hizo desde la calle, y eso hay que reconocerlo. Y a pesar de las críticas que se generaron con el acuerdo, nosotros dijimos «tenemos que estar ahí». Los sectores populares que le dieron la radicalidad y la visibilidad a este movimiento, a este estallido social, también tenemos que estar ahí, también tenemos que disputar el espacio.

Hoy día, nosotros decimos que no hay ningún espacio sin disputarlo. El territorio, la institucionalidad, cada una de las cosas que se han ido generando es lo que nosotros tenemos que estar ahí. Hoy día, claro no podemos salir a marchar como lo quisiéramos pero tenemos que innovar en formas de reencantar  a nuestra gente y efectivamente plantear ideas que vayan en torno a  subsanar las necesidades que tienen. Viene una crisis, que lamentablemente se va a desencadenar por lo económico y quienes nos vamos a ver más afectados somos los sectores populares. Somos las trabajadoras y los trabajadores. Entonces en ese sentido, acá, hay que hacer un tirón de orejas a aquellos que han estado en el congreso y a que a pesar de la desaprobación de un gobierno de la derecha, que es el de Sebastián Piñera, logró aprobar y legislar en el Congreso. Se lograron aprobar leyes que van en contra la movilización social y que criminalizan a aquellos que nos movilizamos y que hoy dia nuevamente busca implantar esta agenda neoliberal de profundización y defensa a los empresarios, a las grandes empresas, a los dueños del poder y la riqueza una vez más. Y con un discurso además que, es entendible en este contexto, pero que hay que tener ojo con eso. Que nos dicen quedémonos en casa, cuidémonos, pero ¿las condiciones en las que tienen que salir las mujeres trabajadoras? ¿cómo nos movilizamos de nuestra casa, de nuestro hogar, hacia el trabajo? En las condiciones que nos tenemos que atender en los consultorios de salud. Hoy día, cuando la garantía de salud no existe en este país. Ósea, las condiciones para el mundo popular, para las trabajadores y trabajadores incluso los sectores medios, hoy día no hay garantías. En este contexto se profundiza y se agudiza la diferencia que existe en este país.

Y para terminar, la idea de democratizar la ciudad se hace mucho más carne hoy día, porque estamos viendo las grandes diferencias que tienen nuestras ciudades, que tienen nuestros territorios, que no son solo de acceso si no los recursos con que cuentan los municipios y el malgasto que tienen algunos municipios que despilfarran el dinero, mientras otros municipios no tienen para comprar mascarillas.

Intervención en Programa «El Nuevo Chile es con Nosotras»

7 de Abril 2019